‘Sombras de Luna’: performance, música y danza tradicional

Es un espectáculo que se basa en la tradición oral de los pueblos mexicanos y que a través del lenguaje corporal, la música y elementos de gran arraigo, transporta al público al pasado para compartir la sabiduría de los pueblos

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Ciudad de México. La compañía Colibrí y Venado Arte Escénico dan la vuelta a la tradición purista de la danza folklórica con la propuesta interdisciplinaria ‘Sombras de Luna’.

Todos los miércoles el perfomance, la música y la danza se ponen en sintonía con la danza contemporánea en la obra creada por los ejecutantes, todos egresados de la Escuela Nacional de Danza Folklórica del INBA, la cual se basa en la tradición oral de los pueblos mexicano y que transportará al público al pasado para compartir la sabiduría que está detrás de una limpia, un hechizo, un amarre, el llamado toloache y hasta detrás de sus nahuales.

“Durante mucho tiempo ha habido una mentalidad muy cerrada en cuanto a la creación de la danza folclórica, porque de lo contrario implica transgredir ciertos códigos, para muchos es como una falta de respeto”, dice la directora y actriz Fernanda Ruiz.

En ‘Sombras de Luna’ intervienen 14 bailarines y cinco músicos en escena, y se retoman figuras emblemáticas como María Sabina, chamana del pueblo indígena mazateco de Oaxaca.

“En este espectáculo retomamos las historias más representativas, nos dimos cuenta de que en muchos lugares se piensa o se cree lo mismo sobre determinados seres; son siete episodios, siete brujas como las que se comen a los niños, las brujas que se ven a lo lejos como bolas de fuego, los nahuales o seres que se convierten en animales. Apelamos a la conjunción de distintas disciplinas para crear una idea general”, agrega Ruiz.

“Sombras de Luna”  se presentará todos los miércoles de abril a las 20:00 horas, en el Teatro Independencia, espacio escénico (Periférico sur 3400, San Jerónimo Unidad Independencia, Ciudad de México).

Liberatum, el festival que da poder a la cultura en México

La capacidad que tenemos para soñar y cumplir esos sueños fue uno de los temas más recurrentes entre los invitados, quienes aconsejaron cómo hacer realidad un objetivo y cómo se tiene que hacer para conseguir la paz.

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El castillo de Chapultepec, el Ángel de la Independencia y el Monumento a la Revolución fueron los escenarios emblemáticos de la Ciudad de México en donde se realizó, por primera vez en América Latina, el festival internacional de cultura y liderazgo Liberatum,

Desde el jueves 15 de marzo hasta el domingo 18, México logró de forma gratuita, acercar a sus habitantes a uno de los festivales culturales más importantes a nivel mundial, presentando mediante eventos en vivo, conferencias, paneles, talleres, proyecciones, exhibiciones e instalaciones; personalidades conocidas para que compartieran sus experiencias.

Pablo Ganguli, creó este evento “por” y “para” los jóvenes con la idea de crear un mundo mejor.

«Si no inviertes en los jóvenes, no hay futuro. El futuro es ahora. Es importante invertir en lo que hay adentro del cerebro de los jóvenes y no tanto en lo que hay afuera», expresó

Para él uno de los objetivos del festival es que las personas puedan convivir en un mismo espacio y además tener una experiencia que enriquezca su vida.

Los ponentes destacados fueron la actriz Hillary Swank, la top model Adwoa Aboah, el pianista británico Michael Nyman, Tawakkol Karman, Nobel de la Paz, el bailarín mexicano Isaac Hernández y el escritor Deepak Chopra.

La capacidad que tenemos para soñar y cumplir esos sueños fue uno de los temas más recurrentes en este evento, todos los invitados aconsejaron a los mexicanos sobre cómo hacer realidad un objetivo y sobre cómo se tiene que hacer para, por fin, conseguir la paz.

Hillary Swank fue una de las invitadas más aclamadas por el público, los temas que tocó a lo largo de su charla fueron el acoso, la violencia de género y la estigmatización de la mujer como objeto.

“Tienes que perseguir tu sueño cueste lo que cueste, no importa lo que otros te digan. Tienes que ignorar esas voces y seguir adelante todos los días. Yo tengo un lema: “toma una decisión y hazla realidad”, fue el consejo que le dio a las mujeres a las que alguna vez les dijeron que no podían realizar sus sueños.

Tawakool Karman, Premio Nobel de la Paz (2005) enfocó su charla en la consecución de la paz en el mundo.

Comenzó interpretando el coro del “Cielito Lindo” y luego gritó “Viva México”, en tres ocasiones.

“Respeto mucho la lucha de los mexicanos”, dijo. “Vengo de los países de la primavera árabe, países que luchan por la paz, la democracia y el estado de derecho. Les comparto su deseo de algún día alcanzar esa misma democracia. A pesar de toda la guerra, de los conflictos y de tanto odio, alcanzaremos la paz que buscamos”.

Los cuatro días de duración del festival se realizaron con éxito. Los visitantes demostraron con su interés y asistencia que México es un país que va más allá de la violencia, los feminicidios y el narcotráfico; tiene un amplio criterio cultural y con posibilidades al desarrollo de la cultura y la creatividad.

Tanto los organizadores como la agencia Makken, esperan que México se quede como sede fija del festival para las siguientes ediciones en Latinoamérica.

 

3 exposiciones que debes ver en marzo

Luces neón en las primeras exposiciones individuales de Cerith Wyn Evans  en el Museo Tamayo y de Olivia Steele en Maia Contemporary. También una exposición con un óleo de Caravaggio y una retrospectiva de Carlos Amorales. Te dejamos 10 increíbles exposiciones en la Ciudad de México.

AXIOMAS PARA LA ACCIÓN DE CARLOS AMORALES

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La carrera artística de Carlos Amorales (Ciudad de México, 1970) ha sido multifacética, su obra va del performance, cine, animación, dibujo y escultura hasta la producción en la industria musical. Su trabajo recorre una diversidad de apariencias y formatos, sin estar sujeto a una narrativa temporal ni progresiva, lo cual es plasmado en Axiomas para la acción, una retrospectiva poco convencional nacida del texto homónimo del artista que define la manera en que está constituida su obra.

El MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporáneo), hace una revisión de veintidós años de carrera de Amorales en una exposición planeada como itinerante, que trata los aspectos conceptuales de su trabajo y su operación más allá de la presentación de series y obras específicas. Pensada por Cuauhtemóc Medina —curador en jefe del museo— y Carlos Amorales como un guión, pretende que cada recinto que la presente tenga una curaduría e interpretación del texto distinta; en conjunto a las posibilidades materiales, arquitectónicas y organizativas de cada recinto, siendo el MUAC su primera aplicación.

La muestra incluye obras inéditas, entre  ellas un instalación llamada Aprende a joderte(2017-2018), una especie de mural compuesto por dibujos de hombres y mujeres medievales rodeadas de palabras altisonantes (en español e inglés); Black Cloud(2007), una plaga de mariposas negras que inundan toda la sala. También alberga La Vida en los pliegues (2017), un conjunto de obras en diferentes soportes que van desde la pintura con El esplendor geométrico, hasta la poesía, con versos escritos en un abecedario encriptado y  fragmentos de la película La aldea maldita, en la que una familia de migrantes es linchada al llegar a un pueblo extraño, todos sus personajes son controlados por un titiritero. Con este proyecto se presentó el año pasado en el Pabellón Mexicano de la Bienal de Venecia, uno de las muestras de arte más importantes del mundo, y sus piezas se presentará por primera vez en nuestro país.


CARAVAGGIO. UNA OBRA, UN LEGADO.

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Uno de los nombres mejor establecidos en la historia del arte es Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610), mejor conocido simplemente como Caravaggio. Los incontables estudios de su obra ciertamente lo han convertido en lugar común para quien se interesa en la pintura, aunque lo que quizá escapa del imaginario colectivo es el origen de esta merecida fama y sus ramificaciones.

Como varios autores de la época, en su producción encontramos los bien remunerados temas religiosos pero, a diferencia de otros pintores, el milanés destacó por su afinidad al claroscuro y una arriesgada elección de modelos para sus obras: gente común. Así pues, en las piezas de Caravaggio encontramos que hombres y mujeres del vulgo de pronto encarnan a Santos y figuras religiosas de la más alta importancia para la tradición cristiana. Esto, junto a los claroscuros, el poder narrativo y dramático de sus obras y el realismo, caracteriza visualmente sus cuadros.

En sus obras se advertía una observación nueva de la iconografía dominante que buscaba por todos los medios ser más inmediata, más cercana y atrapante, dejando atrás el aura solemne y vaporosa que sus clientes solían reverenciar. Caravaggio no se limitó a representar viejos mitos, fue un intérprete de lo sagrado. Su aparición en el panorama mundial es equivalente a una clarificadora y firme bofetada.

Estas cualidades y su papel coyuntural en el desarrollo de nuestro aprecio por el barroco y tenebrismo constituyen el marco de la exposición Caravaggio. Una obra, un legado, que el Museo Nacional de Arte abrirá al público, y cuya pieza única es La Buona Ventura, un óleo de 1595 que, acompañado de otras obras  europeas y novohispanas, permite trazar su influencia en la expresión artística de los siglos posteriores. Entre esas obras se encuentran  Seis apóstoles, de Baltasar de Echave y Rioja (1632 -1682), La incredulidad de Santo Tomás, de Sebastián López de Arteaga (1610-1656) y Jacob y el rebaño de Labán, de José de Ribera “El españolete” (1591-1652).

En La Buona Ventura vemos a dos personajes cortejándose que revelan el carácter costumbrista de género común en la Italia de finales del siglo XVI. Una escena en la que una dama gitana interpreta la mano de un caballero, a la par que mañosamente desliza el anillo que porta el “señorito elegante”. Se trata de una ejecución temprana del claroscuo tenebrista que caracteriza a sus obras; rostros y pieles radiantes expuestos en penumbras con un carácter lumínico excepcional, que traza una línea fundamental del barroco.

A la exposición se suma la experiencia interactiva de 48 minutos titulada The Caravaggio Experience,  en la que, literalmente, te adentrarás en los cuadros del artista.


ATTACHED TO NOTHING. CONNECTED TO EVERYTHING

Letreros de luces neón, fotografías, señalizaciones de tránsito, jaulas y cajas infinitas son parte de las instalaciones de la artista Olivia Steele (Nashville, 1985) que podemos ver durante marzo en la Ciudad de México.

De infinitas posibilidades semióticas y cargadas de irreverencia, los letreros de Steele han iluminado a ciudades como Berlín, Bombai y Roma. En estos el poder de la luz tiene como objetivo demostrar que el arte refleja al espectador y no a la vida misma, y están llenos significados simbólicos sugerentes. Nos enfrentamos a oraciones cortas, directas y punzantes en neón que representan una contradicción semiótica.

De esta manera vemos bombas atómicas, símbolos religiosos y jaulas de pájaros que integran espacios nuevos discordantes que a su vez que recrean el imaginario del espectador. Así, conceptos como tecnología, internet, divinidad, auto y evolución salen a colación.

A la par que la artista enfrenta al lector, indaga en su propia historia enmarcada por una crianza típica de la sociedad norteamericana. En comunicado de prensa apunta respecto al título de la muestra: “Paradójicamente, estar atado a nada y conectado a todo, puede ser percibido como el último estado del ser y el primer paso de la espiritualidad. Todo proviene de la misma fuente, se convierte en forma y finalmente regresa a ella. Estar atado a formas, ideas es una prisión; una experiencia del ego que crea la ilusión de separación, cuando en realidad somos la misma cosa: polvo de estrellas. Moléculas diminutas que flotan en la galaxia.”

Maia Contemporary Colima 159, Roma. Mar-mié 11am-5pm, jue-sab 11am-8pm y dom 12-6pm. Gratis. Hasta el 18 de marzo.